Llevo más de 10 años dedicándome a la fotografía. He trabajado con marcas, empresas, eventos y personas que querían algo más que una imagen correcta.
Con Amae Foodie decidí centrarme en lo que realmente me mueve: la
gastronomía como experiencia visual.
Para mí menos siempre es más.
Trabajo con criterio, intención y dirección.
Entiendo cómo funciona el branding.
Entiendo cómo se consume contenido en redes.
Y entiendo que en hostelería cada detalle comunica.
Siempre viajo con mi cámara. Siempre estoy observando luz, textura, composición.
Porque la fotografía gastronómica no es solo técnica: es saber traducir lo que hace único a tu negocio y contar todo lo que hay detrás de cada lugar, plato,
cada cocina.
Si tu proyecto tiene personalidad, mi trabajo es hacer que se vea.